jueves, 6 de noviembre de 2008

CUARENTA Y CUATRO

Victoria no dejó que Ámbar le repreguntara, se levantó sobresaltada y salió corriendo. La hechicera la siguió como deslizándose sobre la hieba,logró pasarla y taparle el paso, en sus ojos se reflejaba el fuego que sentía en su alma.
La princesa sintió miedo y rompió en llanto.
Merlinda se les acercó e increpó a Ámbar:
-¡¡Qué estás haciendo?! ¿Por qué tratas así a la princesa? ¿No crees que ya ha sufrido demasiado?
-Todos hemos sufrido, basta con echar una mirada a este bosque. Pero todo esto que nos pasó se podría haber evitado si Victoria hablaba a tiempo.
-No entiendo- le dijo Merlinda- y por lo que veo Victoria tampoco.- mirando con desconfianza a Ámbar abrazó a la princesa y trató de consolarla, ya que no podía dejar de llorar.
-Ella está así porque sabe de lo que estoy hablando. Sabía que la leyenda precisaba que todas las hijas de Prisia debían volver juntas para salvar a su pueblo, y aún así dejó que regresáramos sin la más poderosa, la única capaz de que logremos vencer a Horus.
-¡No existe!… ¡Ya no existe…! …¡No existe!...- repetía bajito Victoria.
-Sí que existe.- sentenció Ámbar.
-Déjala hablar, por favor, yo no entiendo nada a lo que se refieren.
-Me refiero a su hija, a Luz…
-¿Luz?... solía llamarla así cuando aún no conocía su rostro- Victoria caminó hacia una roca acariciando su vientre. Se sentó y como si fuera posible regresar en el tiempo volvió a vivir en su cuerpo el crecimiento de su pequeña, sus miedos, su malestar, su terrible soledad. El parto doloroso, la ausencia de la primera caricia del amamantamiento. Recordaba, suspiraba… a pocos metros de ella Octavio seguía sus movimientos.- Nunca sentí el hogar como mi casa, después que separaron de mí a mi hermana me pareció estar en medio de un desierto. Vivía sin darle sentido a los días. Hasta que él apareció. Se presentó con su amplia sonrisa una tarde a la salida de la escuela. Una sonrisa, un dulce, eso sólo bastó para que mis días tuvieran una luminosidad especial.
-¿Él?... ¿Quién?- preguntó Merlinda.
-Horus.- a Ámbar no le sorprendió esa confesión, en cambio en los rostros de Merlinda y de Octavio se observó su sorpresa.- Claro que en ese momento no lo sabía. Tampoco sabía que era lo que quería- prosiguió la princesa-. Me sedujo, me entregué, y mis días grises regresaron. El me rechazó cuando supo que esperaba un hijo y después desapareció. No podía seguir en el hogar y huí.
-¿Y qué pasó?- preguntó ansiosa nuevamente Merlinda.
-Conocí a una mujer, Miriam, que en ese momento me brindo su ayuda, su amor. Si ella no hubiera aparecido yo no sé qué hubiera hecho. Pero… no sé que pasó con la hija que tuve. Ella me aconsejó que lo mejor era darla. No quise ni mirarla, ni tocarla… sabía que una vez que sintiera su piel ya no la podría apartar de mí. Confié en esta mujer y creí que lo que me decía era lo mejor para ella, para Luz. Años después le pregunté por ella, y me dijo que no habia nacido bien y que tal vez no seguiría viva.
-Esta viva, pero es ciega.
-¿Cómo sabés? ¿Vos la conociste?
-El día que tu hermana Ada se cruzó en el subte en el que viajábamos nosotras, tu hija también iba en el mismo vagón que yo. Y puedo decirte que por sus venas corre toda la hisoria de Prisia, ella debe de sentir igual que vos lo hiciste, que ese mundo no es el que le pertenece, y estoy segura que tiene visiones de su verdadero hogar en sus sueños.
-¡Mi hija viva…!- Victoria se paró y camino unos pasos con el rostro resplandeciente y el vientre lleno de mariposas.- Pero… y si le han hecho daño… la misma mujer que me salvó o creí que me salvaba en mi adolescencia, fue la que me entregó a Horus para que el me matara.
-Esa mujer debe de ser una de sus seguidoras, hay discípulos de la Orden del Sol en todos los mundos. Pero antes de matarte a vos, la hubieran matado a Luz. A Horus no le conviene tener un descendiente, al unirse las dos sangres nadie sabe cuanto de poderosa puede ser la magia de ese nuevo ser- expresó Merlinda.- Tu unión con Horus a borrado el hechizo que la bruja del pantano hizo que cayera sobre las mujeres del castillo de Prisia, por eso vos aún aquí no te trasformaste en un felino como tu hermana. Pero habría que averiguar si no te ha transferido también algunos de sus poderes.
-Ahora lo único que quisiera saber es dónde está Luz.
-Eso no lo sé- respondió Ámbar.
-¡Yo sí..!- exclamo Octavio- Creo saberlo...
-¿Dónde?- preguntó Merlindamás ansiosa que antes.
-Mi amor,- le expresó Octavio mirando a los ojos a Vicoria- como si fuera una ironia del destino, tu hija se ha criado en el mismo hogar que vos, en El pastor.

14 comentarios:

-.Belu.- dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
-.Belu.- dijo...

cada vez más cerca..
cada vez me gusta más..

q cierta es la frase "sabía que una vez que sintiera su piel ya no la podría apartar de mí"
los bebés tienen esa capacidad de hacer que quien los agarre no los quiera soltar, no me imagino lo que causará en una madre...

espejo dijo...

me dejas casi en la puerta anita...casi en la puerta.
se viene lluvia asi que abrinos pronto.
un abrazo

Aguabella dijo...

Mira como nos tienes Ana, yo me como las uñas!!
Estoy deseando que venga el próximo capítulo, nos dejas con la miel en la boca.

Un beso reina

LA CASA ENCENDIDA dijo...

¡Me cachis...! A ver donde esta Luz, ¡por favor, que ya tengo yo también mariposas en la barriga!!!!, uffff.
Besicos guapa y nada, habrá que esperar.

Libélula dijo...

¡Ana!

Todo va cerrando, todo se va conectando... Ay! No veo el momento en que se encuentren madre e hija...

No nos hagas esperar tanto que me muero de la intriga!

Besos enormes, Libélula.
Pd: Gracias por tu mensaje mi hada!!

Nanny Ogg dijo...

¡Qué difícil decisión renunciar a una hija! Se merecen, desde luego, un feliz encuentro ¿no?

Besos

SUSANA dijo...

Precioso...caramba con Luz, cuando aparezca también estarás cerrando el escenario...y no sé si quiero que se cierre!

Las Hijas de Prisia se han hecho querer!

Besote mi cielo!

Cecy dijo...

que bueno fue ponerme al dia, con esta historia que empezaba a extrañar.

besos

Nacho Epuñan dijo...

después de tanto tanto tiempo sin leer... sin escribir...

volví a leerte y me encuentro con la agradable sorpresa que tu sigues tan constante como siempre.

leí esta parte y leeré las anteriores...

las cosas en Prisia siguen tan mágicas e intensas como siempre
un abrazo

Pandora & Zeuz dijo...

ahi enganchamos...

Cuántas cosas nuevas!
ternura....un amor -lamentamos usar esta palabra-aterciopelado...

Saludos!

MaRiLu dijo...

Se acerca el encuentro? xD!
Cada vez me emociona más!
Voy al siguiente capítulo!

Pandora & Zeuz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pandora & Zeuz dijo...
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