jueves, 24 de enero de 2008

PLANES CRUZADOS CAPÍTULO 63

Cuando Pedro Achával dejó solos a Laura y a Mariano en la habitación de la casona, él fue hacia el baño y llenó la bañera con agua, mientras se iba sacando la ropa. Luego, tiro algunas sales que encontró en el botiquín y se metió en ella dejando que el agua le cubriera todo el cuerpo. Recostó su cabeza hacia atrás y cerró los ojos.
Laura se quitó el abrigo, lo tiro sobre la cama y se sentó en ella para sacarse los zapatos. Mientras bajaba el cierre de sus botas, observó sus manos temblorosas. Se tomó una con otra, y comenzó a frotarlas.
Como la cinta de una película que corre hacia atrás para volver a poner play en el lugar elegido, así su mente retrocedió y empezó a pasar por los momentos que la habían llevado hasta allí.
Después de descubrir que Roberto le hacia el amor a Brenda en su propia casa, el deseo de morir se apoderó de ella, ya nada tenía sentido, ni siquiera tenía deseos de discutir con su marido o pedirle la separación. El no la tocaba, y ella no tenía necesidad de rechazarlo. Todas las noches, antes de dormir se sentaba en el borde la cama, con un vaso de whisky en una mano y un puñado de pastillas en la otra, pero antes de que el sueño la venciera, volcaba la bebida en la pileta del baño y tiraba a la basura las pastillas, era demasiado cobarde para matarse.
Una noche, Paula se lastimó con un espejo y se sintió culpable de ese accidente, estaba segura que su hija la había visto, y que se había lastimado a propósito para llamar su atención.
Después Paula se fue de la casa, y Brenda dejó de frecuentar su hogar. Roberto volvió a dormir a su lado, y alguna noche buscó su cuerpo para saciar sus apetitos de hombre, ella sólo lo recibió sin que piel pudiera responderle.
La promesa de un viaje juntos, su interés por el museo y por conseguir nuevas obras para exponer en él, los fue uniendo. Sintió el compañerismo y la complicidad que la habían decidido a ser su esposa.
Pero, cuando todo parecía encaminarse, volvieron las ausencias. Roberto apareció un día con un pintor que prometía ser una revelación en la pintura rioplatense. Laura aceptó ver sus obras, las que le parecieron “mágicas”. El uso del color, y de la luz de sus cuadros recreaban con una belleza sutil y encantadora los paisajes y escenas cotidianas de la ciudad. Decidió organizar una exposición con esas pinturas, a la que concurrieron una selecta audiencia de amantes de la pintura y ávidos coleccionistas de nuevos talentos.
En la gala de presentación Mariano le fue presentado a Paula por Laura, y pronto sus jóvenes corazones empezaron a latir en sintonía.
Laura, como todos los que los veían juntos, pensaba que era una pareja que podía tener continuidad, bastaba con mirarlos a los ojos, y ver cómo les brillaban cuando estaban juntos. Por eso, ella se animó a ir una tarde a su casa, y pasar al estudio de pintura que tenía en la parte de atrás.
Mariano le había dicho que tenía que mostrarle unos bocetos en los que estaba trabajando, los cuales no podía terminar hasta que ella pudiera echarles una mirada y lo aconsejara de cómo seguir.
Los bocetos eran desnudos de una mujer a la que no le veía bien el rostro, pero cuando Laura se acercó más para verlos, descubrió que eran de ella. Ensayó en unos segundos posibles reacciones: irse sin decir palabra, romperlos, gritarle “qué te propones con esto”, pero sólo se quedó inmóvil, y cuando Mariano la tomó de la cintura y la atrajo para sí, sólo pudo corresponder a sus besos.
El le confesó que estaba enamorado de ella, que la soñaba, que la imaginaba, que no conocía su cuerpo, pero había intentado dibujarlo para sentirlo cerca. Su mano con la carbonilla habían acariciado cien veces cada una de sus curvas. Que adoraba a su hija porque era la mujer más buena que había conocido, pero que a ella la amaba.
-Te amo sin tenerte Laura. Estoy loco, perdido. Y no sé si lo que siento es real o una fantasía. Te veo, y siento que mis sueños tomaron la figura de tu cuerpo. Necesito sentirte y saber qué es esto que me quema en el pecho.
Hicieron el amor sobre las telas, en el piso, en el sillón de la sala, en la cama, y en la cocina a la mañana siguiente. Laura regresó a su casa y Roberto no estaba, lo llamó y supo que ni siquiera había notado su ausencia. Cuando cortó con él, tenía un mensaje de Mariano: “Regresa a mí”. Y Laura regresó a él.
En la casona reinaba el silencio, Laura dejó de frotarse las manos. Se paró, se quitó el resto de la ropa, y desnuda salió a un balcón interno y se dejó acariciar por la brisa de una noche con pocas estrellas. Se sacó la alianza de matrimonio y la arrojó al jardín. Después se volvió a la habitación, caminó hacia el baño y se metió en la bañera con Mariano.


….
Zuares estacionó a un costado del edificio en construcción donde estaba Roberto. Florencia obligó a Paula a bajar del auto, caminar hacia un ascensor de carga y subir hasta el quinto piso.
Roberto estaba recostado sobre su escritorio, en la oficina improvisada que tenía allí, porque se sentía aún mareado. Oyó un ruido primero y luego voces. Se paró y caminó hacia un pasillo. Entonces la vio a Paula venir hacia él. Roberto se detuvo, se sentía avergonzado y la vez temeroso, pero cuando Paula lo tuvo enfrente, se le colgó del cuello y lo abrazó con fuerza.

15 comentarios:

Mar dijo...

Qué dulzura cómo describiste la relación entre Laura y Mariano.

Libélula dijo...

Ana,

Me encantó, coincido plenamente con Mar.

Besos, Libélula.-

Ana Ortiz dijo...

gracias, eso era lo que quería trasmitir.

mi despertar dijo...

Intenso texto que vale la pena ser leído...
Abrazos

yamilmatias dijo...

porque dejas las cosas asi!!! jaja no ves que me volves loko y quiero saber que pasa!!
jajaja

Recontra dijo...

Mirá que yo no soy de leer post largos, pero este es intenso y vertiginoso...

Te felicito.

-.Belu.- dijo...

me pongo más melancólica al ver tanto amor.. me fascinó este post.. realmente hermoso..

Ana Ortiz dijo...

Mi despertar, bienvenida a mi blog, espero contar con sus visitas.

Yamil: No quiero ser culpable de su locura, no es mi intención, falta poco para el sábado.

Recontra, gracias x hacer una excepción.

Belu, fuerza que ya falta poco para el regreso.

Pandora & Zeuz dijo...

Muy..buenoooo...estaremos pasando para seguir leyendo....nos encantó!!!!!..saludos y a seguir comunicados!!!!

el_iluso_careta dijo...

EXQUISITO QUIERO MASSSSSSSSSSS

Roky Rokoon dijo...

tremendo, de acuerdo totalmente con mar y lebelula, escribes muy bien estimada ana

espejo dijo...

ahora si lei todo y me puse al dia, no se si soy yo o que, pero esos nombres me resultan muy humanos.
la historia, es tentadora, eso es una buena señal.
gracias por visitar y exitos

rossana dijo...

Ay Ana, parece que llego con la historia casi por terminar! Qué pena! Porque me encantó. Leí la síntesis argumental, los personajes y sólo este capítulo por ahora, pero me enganché. Esto no tiene nada que ver con los teleteatros que veíamos de chicas, esto tiene muy buen nivel de escritura. Te felicito. Volveré por aquí para seguir esta historia.

portenita dijo...

Qué bronca conocer este blog tan lindo en el capítulo 63...

Florencia dijo...

me sumo al comentario de portenita. Pero de todas maneras, que bueno conocerlo!!! gracias por pasar por mi blog. otra celosa mas, luchemos juntas!
un abrazo! y seguimos en contacto